Lo primero que deben saber los padres responsables de niños y adolescentes es que al igual que en el cine, los videosjuegos también tienen sistemas de clasificación de audiencia según su contenido; tenemos el ESRB (Entertainment Software Rating Board siglas en inglés), PEGI (Pan European Game Information) o BBFC (British Board of Film Classification en inglés), como “sellos” que clasifican el contenido de un videojuego

Estas clasificaciones (que llamaremos PEGI de ahora en adelante), son sistemas destinados a clasificar los contenido de los productos de entretenimiento, como son las películas, los vídeos, los DVD y los videojuegos por edades en función de su contenido. Las clasificaciones por edades orientan a los consumidores, especialmente a los padres, y les ayuden a tomar decisión sobre comprar o no un producto en concreto.

¿Cómo funcionan estas clasificaciones en los videojuegos?

La clasificación PEGI nos indica que edad debe tener una persona para disfrutar de un videojuego especifico, por ejemplo, si el juego está clasificado con PEGI 18, quiere decir que sólo debe ser jugado por personas con edad igual o mayor de 18 años. Es importante respetar esta clasificación principalmente porque los juegos para mayores de edad incluyen temas delicados como drogas, prostitución, robos, entre otros temas, los cuales no son recomendados para menores de edad.

PEGI

Clasificación ESRB

Como padres debemos preocuparnos cuando escuchemos a nuestros menor de edad hablar de títulos como Grand Theft Auto, porque es similar a si los llevamos a ver películas como Bajos Instintos, Saw o Trainspotting. A diferencia del cine, en los videojuegos somos espectadores activos: somos nosotros, o nuestros hijos, los protagonistas y los que tomamos decisiones buenas o malas.

Para seguir con el ejemplo, uno de los personajes principales de Grand Theft Auto V es un maniático violento Trevor Phillips, quien vende drogas, roba bancos, y actúa de forma violenta a los problemas, en definitiva, un mal ejemplo para nuestros menores.

Este juego cuenta ya con la clasificación correspondiente, ahora, depende del padre si compra o no ese juego para su hijo. La recomendación por la autoridad es que ninguno de los menores de 18 años lo jueguen, pero los estudios confirman que es una de las entregas más jugadas por niños y adolescentes, la razón no es otra que el desconocimiento por parte de padres sobre las clasificaciones.

Por su parte, el sistema PEGI es una guía para entender fácilmente cuáles temas y cuáles contenidos en el videojuego son acordes según la edad del consumidor. Por más realista que parezca el mundo de algún título.

Sistema PEGI, más amable con los videojuegos

pegi

Clasificación PEGI

Respetar y cumplir las normas que existen es la forma de ser un padre responsable. Si eres menor de edad y estás leyendo esta nota, queremos que pienses que vas a tener muchísimos años para jugar lo que quieras, por tanto, disfruta la niñez o adolescencia y los contenidos creados para ellas, que ya llegará el momento en que puedas probar todos los juegos de contenido para adulto.

El entretenimiento con responsabilidad se disfruta mucho más.

Si eres padre y no sabes cuál videojuego comprarle a tu hijo, nosotros te aconsejamos, escríbenos al correo contacto@gsite.co para hacernos llegar tus dudas para poder ayudarle a ser un gamer responsable.